viernes, 21 de mayo de 2021

OPINIÓN: CARTA ABIERTA A SANTOS INDURÁIN, CONSEJERA DE SALUD


 Durante las últimas semanas venimos escuchando y leyendo en los medios de comunicación declaraciones del Departamento de Salud sobre las dificultades para contratar profesionales para los Centros de Salud. Lo venden como si fuera un problema nuevo, cuando es algo que viene arrastrándose desde hace muchos años. Lo sé yo, por mis muchos años de trabajo en el Centro de Salud de San Jorge, y lo sabe la ahora Consejera, también con experiencia de trabajo en otros Centros de Atención Primaria, y ya en los años 90 en la Subdirección de Atención Primaria: el deterioro de la Atención Primaria desde los inicios del s. XXI viene siendo paulatino y constante.

En el 2003 se creó la Plataforma Diez Minutos (P-10) en defensa de la Atención Primaria en la que ambos participábamos a nivel de Navarra junto a otros muchos profesionales. Lo hacíamos porque ese deterioro era ya evidente: falta de profesionales que migraban a otros países, el personal administrativo se iba a otros departamentos, presupuesto reducido (la atención primaria solo recibía el 15% del presupuesto sanitario, cuando la OMS recomienda que sea del 22 al 25%), tecnología deficiente, etc.

Por eso estuvimos moviéndonos coordinadamente, realizando concentraciones y hasta un día de huelga, hasta conseguir una mesa de trabajo de A.P. en la que, junto con el Departamento de Salud, participamos representantes de todos los estamentos de los Centros de Salud: admisión, trabajo social, enfermería, pediatría y medicina general. No puedes no recordarlo, Santos, porque en ese grupo de trabajo participábamos los dos.

De esa mesa salió un “Plan de Mejora de A. P.”, aprobado por el Parlamento de Navarra, y que fue premiado en Navarra y Madrid por su aportación al funcionamiento y gestión de los Centros de Salud.

Parecía que todo pintaba bien y que la atención primaria recuperaba valoración, pero todo se torció con los recortes socio-sanitarios de 2010/2015, tras la crisis iniciada el 2008. El presupuesto de Osasunbidea disminuyó en 300 millones de euros, aumentando las privatizaciones, bajo la cantinela de lo público/privado, que no son sino el desvío de fondos públicos hacia el negocio privado.

Con el llamado “gobierno del cambio” el presupuesto sanitario creció moderadamente, pero no el porcentaje destinado a la A.P., cuya situación siguió su deterioro: falta de personal, eventualidad, telefonía deficiente, edificios necesitados ya de reformas… Durante esa legislatura estuviste de Directora de Atención Primaria, por lo que sus problemas no pueden cogerte por sorpresa cuando pasas a ocupar la Consejería de Salud.

Durante estos siete años, desde el 2015, la Plataforma Navarra de Salud (PSN/NOP) nos hemos ido reuniendo periódicamente con distintos miembros del Departamento de Salud, contigo también, insistiendo en que la situación era delicada y el deterioro de los centros de salud progresivo. Así que cuando accediste a la Consejería el problema no te era nuevo. En esas conversaciones siempre nos remitíais a una futura Ley Foral de Salud que mejorara la situación. Pero tras dos años de legislatura esa Ley no se ha aprobado y la situación sigue igual, esto es, el deterioro se mantiene y la situación se agrava.

Mucho más con la pandemia. Durante la misma habéis puesto en primera línea el problema del colapso hospitalario y de las UCIs, pero obviando que la A.P. también está en grave riesgo de colapso, que la confianza en sus profesionales por parte de la población se ha quebrado mucho durante la pandemia, lo cual es gravísimo, porque es la A.P: la que se mantiene cercana a la gente y la que realiza el 85% de las actuaciones socio-sanitarias.

Recientemente, el 18 de marzo del actual, habéis presentado el “Reto de la Atención Primaria”, bien sobre el papel, pero que sin concretarlo en inversiones específicas, plazos de realización, etc. quedará en mera declaración.

La Atención Primaria es central para conseguir una sanidad pública, de calidad y universal; es la que de forma más económica resuelve más problemas de la población, y lo hace desde el contacto cercano, constituyendo la base de todo sistema de salud.

En 2021, frente a los 163 millones de euros que se destinan a la A.P., otros 83 se desvían a la privada, cifras que dan una relación tristemente significativa. En vuestros discursos lo disfrazáis hablando de las ventajas de la colaboración público/privada, en la práctica es una descapitalización de lo público que lo convierte en cada día más dependiente de la privada. De mantenerse ese camino nos abocará a dos sistemas sanitarios, uno para quien pueda pagarse un seguro y otro, cada vez más menguado, para quien no pueda hacerlo; otra forma de introducir las crecientes desigualdades sociales también en la salud.

Esa es la situación en que nos encontramos y es nuestra responsabilidad, la tuya y la nuestra. Nuestra opción, la de la Plataforma Navarra de Salud, es clara, nos gustaría que la de la Consejería también lo fuera.


Félix Zabalza Irigoyen,

Sanitario de A.P. jubilado, ex-P-10

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